En el mundo de las instalaciones fotovoltaicas siempre aparecen situaciones que sorprenden, incluso para quienes llevamos tiempo revisando sistemas ya instalados, pero aquí nos sorprenden con una toma de tierra «muy especial».
En esta ocasión, durante la revisión de una instalación solar en cubierta, detectamos algo que, a primera vista, parecía un problema importante de seguridad: la estructura de los paneles solares aparentemente no estaba conectada a tierra.
Y cuando hablamos de instalaciones que pueden trabajar entre 600 y 800 voltios, la toma de tierra no es un detalle menor.
Un calambrazo en una cubierta a ese voltaje no es algo que nadie quiera experimentar.
La importancia de la toma de tierra en paneles solares
En cualquier instalación fotovoltaica, la puesta a tierra de la estructura metálica y de los módulos es una protección fundamental.
Su función es:
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Evitar tensiones peligrosas en la estructura
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Proteger frente a fallos de aislamiento
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Reducir riesgos de descargas eléctricas
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Mejorar la seguridad durante trabajos de mantenimiento
Además, los propios paneles solares incluyen orificios específicos para la conexión a tierra, pensados precisamente para garantizar una correcta derivación.
Sin embargo, en muchas instalaciones nos encontramos con que este punto se pasa por alto más veces de lo que debería.
Cuando el cable de tierra “desaparece”
Durante la inspección detectamos algo curioso.
Había cable de tierra… pero desaparecía dentro de la estructura.
Siguiendo el recorrido del cable encontramos la sorpresa.
El instalador había decidido no utilizar el orificio de tierra del panel, y en su lugar había creado uno propio:
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Taladró la estructura
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Colocó un tornillo
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Sujetó ahí el cable de tierra
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Y aprovechó el propio tornillo para ocultar el cable
Una solución bastante… creativa.
¿Chapucilla o solución válida?
A simple vista podría parecer una chapuza.
Modificar una estructura metálica diseñada por el fabricante no suele ser la mejor práctica, ya que puede afectar a:
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Garantías del sistema
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Protección anticorrosión
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Integridad estructural
Pero para salir de dudas hicimos lo más importante.
Medir continuidad.
Y el resultado fue claro.
La continuidad a tierra era correcta.
Es decir, aunque el método no aparece en ningún manual de instalación, el sistema cumplía su función eléctrica.
Lo importante: que la protección funcione
En instalaciones eléctricas, especialmente en fotovoltaica, lo fundamental es que las protecciones realmente funcionen.
En este caso, la solución era poco ortodoxa, pero efectiva para garantizar la derivación a tierra y evitar riesgos eléctricos.
Eso sí, siempre recomendamos seguir las indicaciones del fabricante y las buenas prácticas de instalación, ya que están pensadas para asegurar seguridad, durabilidad y cumplimiento normativo.
¿Te has encontrado soluciones “creativas” en instalaciones solares?
En el sector fotovoltaico es habitual encontrar soluciones improvisadas que no aparecen en los manuales, algunas ingeniosas… y otras no tanto.
Nos gustaría saber:
¿Qué soluciones originales o curiosas habéis visto en instalaciones solares?
